9 cosas que desearía haber sabido antes de volverme vegana

Julie Cappiello|
6 febrero 2018
Cuando decidí ser vegana, no estaba segura de qué esperar. Todo lo que sabía era que no quería seguir contribuyendo al enorme sufrimiento de los animales que sucede todos los días. Pero hacerte vegano es un proceso e incluso quienes han sido veganos por décadas han tenido que aprender de la experiencia.
Esto es lo que desearía que alguien me hubiera dicho antes de ser vegana.
1. El veganismo es bastante simple.

Antes de volverme vegana pensaba que el veganismo era algo difícil. ¿Sin carne, sin huevos ni queso? Simplemente me desconcertaba y, como la mayoría, pensaba que lo único que comería sería ensalada. ¡Eso no es verdad! Al contrario, encontré una gran cantidad de productos veganos, incluidos filetes, queso, leche e, incluso, sustitutos de huevos. En lugar de arrojar artículos a mi carrito de compras sin pensar, aprendí a leer los ingredientes y me hice más consciente de lo que comía.
También dediqué un tiempo a navegar en las redes sociales y blogs para buscar recetas veganas y consejos útiles. Si estás haciendo el cambio y no conoces ningún recurso bueno, visita nuestro blog EligeVeg.com, donde encontrarás recetas, información, noticias sobre veganismo y una herramienta para planear tus comidas. Con tanta información al alcance de la mano, ¡ser vegano nunca ha sido tan fácil!
2. Literalmente, hay una versión vegana de todo lo que solías comer.
Para cada producto de origen animal hay una versión vegana. Me he deleitado con increíbles quesos artesanales y albóndigas, hamburguesas, mariscos y salchichas sin perderme de nada. Si la pizza es tu debilidad, hay docenas de productos de pizza a base de plantas, ¡y prepararla por ti mismo es fácil y divertido! Y si todavía no has probado el “atún” de garbanzo, échale un vistazo a esta receta.
3. El tofu es más versátil de lo que piensas.

 

 

Si hace poco te hiciste vegano, es probable que hayas tenido una mala experiencia con el tofu. Al principio, pensé que era insípido y que tenía una textura extraña, pero cuando se prepara correctamente, ¡es increíble! (Incluso he comido tofu marinado frío. No me juzgues).
Con el tofu puedes preparar deliciosos sándwiches, quesos, cremas, batidos, tortillas, “huevos” revueltos… ¡La lista sigue y sigue! Si lo sazonas bien, el tofu puede ser muy sabroso. ¡Debería ser un alimento básico en la nevera de todos los veganos!
4. Ayudas al ambiente.

 

 

La explotación industrial de animales contribuye al cambio climático. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, las emisiones de dióxido de carbono de la cría de animales representan alrededor del 15% de las emisiones mundiales derivadas de las actividades humanas, y la producción de carne y leche es la principal culpable. De hecho, explotar animales como alimento produce más emisiones de gases de efecto invernadero que todos los automóviles, aviones y otras formas de transporte combinadas.
Si tenemos en cuenta que en la producción de 500 gramos de carne de vaca se requieren 13% más de combustible fósil y 15 veces más de agua que para producir 500 gramos de soya, queda claro que al ser vegano ayudas a reducir tu huella de carbono a la mitad. Al eliminar definitivamente los productos derivados de animales ayudas al ambiente de manera sustancial.
5. Los veganos son normales.
 
Mucha gente tiene la idea errónea de que los veganos somos “extremistas”, pero nunca he conocido personas más compasivas. La mayoría de mis compañeros de trabajo en Mercy For Animals no son solo activistas por los derechos de los animales, sino que dedican parte de su tiempo a luchar por otros temas de justicia social. Ser activista y preocuparse por lo que les sucede a los demás no es para nada extremo. Por el contrario, matar animales para satisfacer el gusto por tan solo un momento es extremo.
6. Te sientes más saludable.
Desde que me hice vegana me siento mejor y con más energía. No es una sorpresa que cada día haya más atletas que llevan una alimentación a base de plantas. De acuerdo, hay comida chatarra vegana (¡y es deliciosa!), pero incluso consumir eso no me hace sentir tan enferma ni cansada como cuando comía productos derivados de animales. Mi sistema inmune es más fuerte. No me enfermo más de lo habitual de gripe y resfriados (el veganismo no es una panacea), pero es bueno saber que estoy alimentando mi cuerpo con el combustible que necesita para recuperarse más rápido.
7. Salvas la vida de más de 30 animales al año.
Cada año, el estadounidense promedio consume alrededor de 30 animales. Al elegir una alimentación a base de plantas, evitas que estos animales padezcan toda una vida de sufrimiento. Y ese número no incluye a los miles de millones de animales marinos asesinados para el consumo humano. Esto sin mencionar a los animales silvestres que podrías salvar.
8. Inspirarás a más personas de lo que crees.
 
Si crees que estás viviendo sin hacer una diferencia, estás equivocado. Cuando me volví vegana, mis familiares y amigos estaban genuinamente interesados en lo que comía y en por qué elegí vivir sin consumir, vestir ni usar productos de origen animal. Entonces, como yo, buscaron en Google y aprendieron algunas recetas veganas (mi papá hace las MEJORES hamburguesas de calabacín) e incluso vieron algunas imágenes de investigaciones encubiertas. Mi experiencia ha llevado a un par de amigos a reconsiderar sus opciones y reducir su consumo de productos de origen animal, comprar más artículos sin crueldad o incluir más comidas a base de plantas en su rutina semanal. ¡Incluso tengo amigos que protestan conmigo contra el uso de pieles!
Recuerda que cada vez que hablas de veganismo, siembras semillas. Las personas con las que interactúas estarán cada vez más abiertas al veganismo y cuando vean productos a base de plantas pensarán en ti. Esto me lleva a mi último punto…
9. No tienes que saberlo todo.

 

Está bien no saber todo sobre el veganismo. Es un proceso de aprendizaje continuo. Mi madre todavía hace preguntas sobre el veganismo que no puedo responder de inmediato. Incluso los veganos más experimentados reciben preguntas en las que nunca han pensado, como “¿Qué es más saludable: el tofu, el tempeh o el seitán?”. Es perfectamente aceptable decir que no lo sabes y buscarlo más tarde en Google.
¿Todavía no eres vegano? Haz clic aquí para descubrir recetas sabrosas y consejos para adoptar un estilo de vida sin crueldad.
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