
Cómo comer a base de plantas cuando odias las verduras
Suena muy difícil, ¿no? Pero créanlo o no, hay un montón de personas que dejan los productos de origen animal y luego desarrollan un gusto por los alimentos a base de plantas poco a poco. Ese fue mi caso.
Mi alimentación incluía muy pocas frutas y verduras frescas, y estaba cargada de cereales azucarados, carnes y quesos procesados, y pasteles y comidas congeladas. Debido a esto, he tenido que aprender a preparar verduras de una manera que me guste y satisfaga mi apetito.
Es importante recordar que hay versiones veganas de todos tus alimentos favoritos. Existen opciones a base de plantas muy cercanas a sus homólogos de origen animal en sabor, pero sin la crueldad inherente a la carne, los productos lácteos y los huevos.
Además, muchos de los alimentos que ya disfrutas son veganos, como los cereales, las pastas y el pan. La clave para una alimentación vegana saludable es la variedad. Estos son algunos de mis consejos para disfrutar de una alimentación vegana satisfactoria y variada, y aprender a amar las verduras (porque son muy buenas para ti).
Prueba diferentes métodos de preparación.

Las verduras horneadas me cambiaron la vida. El brócoli, la coliflor, las coles de Bruselas e incluso las zanahorias son una maravilla cuando se aderezan con aceite de oliva y se dejan en el horno hasta que se ablanden. Algunas verduras son mejor al vapor, como el ñame, la remolacha y las habichuelas. Y otras son mejores cuando se comen crudas.
Receta de Begin Vegan Begun aquí.
No tiene que ser una guarnición.

Preparar las verduras como platillo principal hará que te satisfagan más y te dará la oportunidad de cubrirlas con salsas cremosas o rellenarlas con sabrosas carnes veganas o tus granos favoritos.
Receta de Piloncillo & Vainilla aquí.
Compra verduras frescas.

Muchos de nosotros quizás empezamos a odiar las verduras cuando de niños nos obligaban a comerlas directamente de una lata. Aún recuerdo el terrible sabor de las habichuelas enlatadas. Y, aunque algunas verduras congeladas son sabrosas, como los guisantes, otras son más ricas cuando se compran frescas.
Receta de Cocina Vegano aquí.
Escóndelas en tu comida.

¿Hamburguesas de legumbres y patatas dulces? Sí, existen y son muy sabrosas. Trata de agregar cebolla y tomate asado a la pasta o, si eres más audaz, prueba tu pasta favorita con calabaza, salsa marinara y albóndigas veganas.
Receta del Begin Vegan Begun aquí.
Asegúrate de incluir suficientes grasas saludables.
Parte de la creación de una comida vegana satisfactoria es asegurarse de incluir una o dos grasas saludables, especialmente cuando haces platillos con muchas verduras. Puedes agregar aguacate, nueces, semillas de ajonjolí y aceite de coco o de oliva. ¿Se te antojan unos macarrones con pesto de aguacate?
No te rindas.
Nuestro paladar también se adapta. A medida que amplíes tus opciones de platillos veganos, asegúrate de darles a los vegetales una nueva oportunidad. En serio, intenta comer guisantes verdes una vez al año (preparados de manera diferente cada vez) sólo para ver si te gustan. Yo aún no puedo con las arvejas, pero me funciona con los espárragos y las berenjenas.
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